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Directrices de la oms sobre la calidad del aire

Son muchas las directrices que hoy día regulan la formas de medir la contaminación atmosférica y controlar la calidad del aire en el mundo. Una de las más importantes sigue siendo la directriz establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las directrices de la OMS sobre la calidad del aire sirven como una normativa de referencia, en la que se basan muchas ciudades gestionando las medidas contra la contaminación del aire en su región. Las recomendaciones de la OMS ayudan a los responsables políticos de todo el mundo a establecer normas sobre la calidad del aire y a encontrar cómo la calidad del aire afecta a la salud de los residentes.
La contaminación del aire ha provocado muchos problemas de salud y ha afectado a muchas vidas en todo el mundo. En 2016, se estimó que la contaminación del aire había causado unos 4,2 millones de muertes (prematuras). Esta tasa de mortalidad fue causada por la exposición constante a partículas de 2,5 (PM2,5) micras o con un diámetro inferior a 2,5 micras. Por lo tanto, la directriz de la OMS sigue siendo una herramienta principal para establecer una norma significativa para proteger las vidas que pueden perderse a causa de una exposición incontrolada al aire exterior de mala calidad.
Las directrices de la OMS establecen que la exposición a las PM2.5 (causantes de problemas cardiovasculares y condiciones respiratorias crónicas) no debe superar una media anual de 10µg/m3 y de 25µg/m3 diariamente (no más de tres veces al año). Este limite de concentración de partículas es diferente de un país a otro; sin embargo, sigue siendo comparable a la norma de la OMS. Las directrices establecidas por la OMS se basan únicamente en la medición y evaluación de la calidad del aire en cuanto a la concentración de: las partículas (PM), el dióxido de nitrógeno (NO2), el ozono (O3) y el dióxido de azufre (SO2)

¿Qué son las partículas (PM) en la contaminación del aire?

Las partículas son un indicador universal de la contaminación del aire exterior. Tienen un impacto más mortífero en la salud de las personas que cualquier otro contaminante del aire. Provocando deficiencias cardiovasculares y los trastornos pulmonares, a lo largo de los años, las partículas han puesto a las personas en riesgo de mortalidad al penetrar en los pulmones y entrar en la sangre. Los principales componentes de las partículas son los nitratos, los sulfatos, el cloruro de sodio, el polvo mineral, el amoníaco, el agua y el carbono negro. Se componen de una mezcla de contaminantes sólidos y líquidos suspendidos en el aire.
Las partículas son ≤PM10 (lo que significa que tiene un diámetro de 10 micras o inferior a 10 micras). Las PM2.5 son aún más peligrosas para la salud, ya que pueden provocar cáncer de pulmón una vez que penetran en la barrera pulmonar. Esto significa que los contaminantes del aire no deberían superar los niveles de la concentración de las PM 2,5.

Efectos nocivos sobre la salud

Una exposición crónica a una alta concentración de pequeñas partículas (PM 2.5 y PM10) ha aumentado la mortalidad y morbilidad. Esto significa que, si se controla la exposición, se puede obtener que la mortalidad disminuye a lo largo del tiempo. Durante la evaluación de la calidad del aire para reducir la contaminación del aire exterior, hay que tener en cuenta estas partículas. La OMS lo ha incluido específicamente en sus directrices y límites, lo que va a ayudar a conseguir una exposición mínima a las PM.

Dióxido de nitrógeno (NO2)

El dióxido de nitrógeno es un contaminante atmosférico frequente, ya que es un gas tóxico que puede provocar iritaciones en las vías respiratorias tras una exposición incontrolada. Es un componente principal de las PM2.5 que son aún más peligrosas. Las fuentes esenciales de NO2 en el aire son las emisiones gaseosas de procesos industriales como la combustión, los generadores de gasolina, los motores y los vehículos. El NO2 puede provocar ataques asmáticos y bronquitis.

Ozono (O3)

El ozone a nivel del suelo no es el mismo que el ozono que se encuentra de la atmósfera. Se forma a partir de reacciones fotoquímicas con el NO y otros COV. Esto significa que la concentración de ozono aumenta durante los tiempos del sol. El exceso de ozono en la atmósfera puede provocar trastornos pulmonares, ataques de asma y otros problemas respiratorios.

Dióxido de azufre (SO2)

SO2 tiene un olor horrible, pero es incoloro. Se produce cuando se quema combustibles fósiles y durante la fundición de minerales que tienen componentes de azufre. También tiene efectos nocivos en la salud al disminuir las funciones de los pulmones y las vías respiratorias.

Para mantener una excelente calidad del aire en los países, hay que cumplir estrictamente todas las directrices. Los encargados de formular las políticas deben encargarse de la evaluación de todas las políticas y normas.

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